Liturgia viva

El calendario litúrgico anual

San Andrés Apóstol

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Sábado 30 de Noviembre, 2024

 

34 Semana en Tiempo Ordinario

 

SAN ANDRÉS, Apóstol

Introducción

Andrés debió ser un buscador de Dios. Primero siguió a Juan el Bautista pero, cuando Juan señaló a Jesús, comenzó a seguirlo. Trajo a varias personas o grupos a Jesús: a su hermano Pedro, a algunos griegos que buscaban al Maestro. En la multiplicación de los panes, se dio cuenta del muchacho que tenía los panes y los peces y lo acercó a Jesús. La tradición nos dice que fue apóstol en los Balcanes y en el sur de Rusia; es patrono de la Iglesia de Constantinopla. Con Andrés, llevemos a la gente a Jesús.

 

Oración Colecta

Señor Dios nuestro:

Honramos hoy a tu gran apóstol Andrés.

Guiados por él, haz que te busquemos sin descanso

y que llevemos a muchos a Jesús y a ti.

Que Jesús sea nuestra vida y confianza;

y, cuando lo hayamos encontrado,

no permitas que, con egoísmo,

nos lo guardemos para nosotros mismos

sino que lo compartamos con todos en derredor nuestro

con las riquezas de su amor y perdón,

de su misericordia y compasión.

Te lo pedimos por el mismo Jesucristo, nuestro Señor.

 

Primera lectura: Romanos 10,9-18: La fe nace del mensaje

Hermanos: Basta que cada uno declare con su boca que Jesús es el Señor y que crea en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, para que pueda salvarse. En efecto, hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación. 

Por eso dice la Escritura: Ninguno que crea en él quedará defraudado, porque no existe diferencia entre judío y no judío, ya que uno mismo es el Señor de todos, espléndido con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque al Señor como a su Dios, será salvado por él.

Ahora bien, ¿cómo van a invocar al Señor, si no creen en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír hablar de él, si no hay nadie que se lo anuncie? ¿Y cómo va a haber quienes lo anuncien, si no son enviados? Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermoso es ver correr sobre los montes al mensajero que trae buenas noticias!

Sin embargo, no todos han creído en el Evangelio. Ya lo dijo Isaías: Señor, ¿quién ha creído en nuestra predicación? Por lo tanto, la fe viene de la predicación y la predicación consiste en anunciar la palabra de Cristo.

Entonces yo pregunto: ¿Acaso no habrán oído la predicación? ¡Claro que la han oído!, pues la Escritura dice: La voz de los mensajeros ha resonado en todo el mundo y sus palabras han llegado hasta el último rincón de la tierra.

 

Salmo Responsorial 18: A toda la tierra alcanza su pregón

R. (5a) El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Los cielos proclaman la gloria de Dios
y el firmamento anuncia la obra de sus manos.
Un día comunica su mensaje al otro día
y una noche se lo transmite a la otra noche. 
R. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.
Sin que pronuncien una palabra,
sin que resuene su voz,
a toda la tierra llega su sonido 
y su mensaje hasta el fin del mundo. 
R. El mensaje del Señor resuena en toda la tierra.

 

Aclamación antes del Evangelio

Mt 4, 19

R. Aleluya, aleluya.
Síganme, dice el Señor,
y yo los haré pescadores de hombres.
R. Aleluya.

 

Evangelio: Mateo 4,18-22: Inmediatamente dejaron las redes y le siguieron

Una vez que Jesús caminaba por la ribera del mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado después Pedro, y Andrés, los cuales estaban echando las redes al mar, porque eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y los haré pescadores de hombres”. Ellos inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.

Pasando más adelante, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que estaban con su padre en la barca, remendando las redes, y los llamó también. Ellos, dejando enseguida la barca y a su padre, lo siguieron.

 

Oración de los Fieles

  • Para que demos constantemente gracias al Señor porque haber encontrado a Jesús, el Mesías y nuestro Salvador, roguemos al Señor.
  • Para que muchos alrededor del mundo reconozcan y acojan a Jesús como quien da sentido de sus vidas, roguemos al Señor.
  • Para que, por el modo como vivimos, otros reconozcan y acojan en fe a Jesucristo, roguemos al Señor.

 

Oración sobre las Ofrendas

Señor Dios nuestro:

Que el Espíritu Santo,

al convocarnos a este banquete eucarístico,

nos una con todos tus apóstoles y discípulos

para celebrar la Última Cena de tu Hijo Jesús.

Que este banquete nos una íntimamente a él

y nos haga también apóstoles entusiastas, como Andrés,

que quieran con vehemencia

que todo el mundo conozca, encuentre

y acoja a Jesús, tu Hijo, como el centro de sus vidas.

Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.

 

Oración después de la Comunión

Oh Dios, Padre nuestro:

Nos hemos sentado a la mesa eucarística de tu Hijo;

hemos escuchado su Palabra desafiante

y hemos comido su Pan de vida y fortaleza.

Te pedimos que aceleres el día

en que las gentes de todas las naciones y culturas

se sienten con nosotros a la misma mesa,

sean uno con nosotros en tu Hijo

y cantemos para ti, con nuestras múltiples voces,

una armoniosa sinfonía de alabanza.

Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor.

 

Bendición

Hermanos: Atraigamos a la gente a Jesús por nuestra forma de vivir, según el Evangelio. Porque somos también parte de la Iglesia misionera. Hagámoslo con la bendición de Dios todopoderoso, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

 

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